Frase célebre para cualquier periodista que incursione en blogs.
“Al igual que Twitter, los blogs son software social, pero es el periodista quien determina si son realmente “social” o si son sólo un software”.
Esto es el fruto de una imperdible entrevista de Amphibia por parte de Pablo Mancini y Rodrigo Orihuela Kevin Anderson, el editor de los blogs del Guardian sobre cómo obtener valor agregado en una estrategia de blogs para medios.
En este caso, los blogs grupales basados en nichos les ha dado grandes resultados pero el concepto sobre todo radica en tener claro que los blogs son simplemente sistemas livianos de administración de contenidos que simplifican la publicación.
¿Dónde está la oportunidad?
El truco está en qué hace uno con eso. Si las organizaciones de medios simplemente van a usar software de blogueo para agarrar información que ya producen, retocarla y agregarle la posibilidad de comentar, entonces tenés razón. No hay nada novedoso.
La verdadera oportunidad está en los blogs donde la gente construye conversaciones y comunidad alrededor de su contenido.
Periodistas como Charles Arthur, editor de tecnología o Jemima Kiss, utilizan Twitter no sólo para promocionar su blogueo sino también para hacer contactos y conseguir información…
Share on Facebook



Desafortundamente ese es el sistema como trabajan los medios tradicionales, toman una nota la retocan y ‘al aire’. El tema de los blogs es un tanto diferente y por eso es que los grandes medios de prensa no han tenido éxito con sus propios blogs, no existe esa conversación que los blog generan, ni son cortos e imprecisos como los blogs.
La oportunidad está en filtrar la ‘echo chamber’ y generar redes sociales no solo a través de los contenidos sino de las contiguidades que los ciberciudadanos tienen.
Buen post y saludos Sr. Espinosa.
Gracias Milton, el tema es preocupante por qué no se observa que la brecha se acorte sino que se agranda a pesar del crecimiento de opciones para dar voz a la gente, esta elige sus propios medios y camina por su propia cuenta.